 |
CONTENIDOS _CULTIVO
Cultivo Xtremo (4)

La Ventilación
Como se vio anteriormente, hemos ajustado el foco hasta el limite en
que se empiezan a quemar las puntas de las hojas al tiempo que la temperatura
en maceta no pasa de los 28º (normalmente es menos) Con este régimen lumínico
y de calor, las plantas consumen mas dióxido de carbono (Co2), y la humedad
tiende a subir debido a la evaporación acelerada. Es fundamental una ventilación
eficaz que provoque una renovación permanente de aire mientras reduce
la humedad del espacio de cultivo.
Vamos a tipificar los entornos de cultivo mas habituales como "armario",
"habitación", "terraza" y "exterior" En armario, suele ser habitual el
uso de intractores y extractores para la renovación del aire, al ser un
espacio normalmente cerrado. He aquí uno de los temas mas controvertidos
de los ultimos tiempos, la colocacion de intractor y extractor. Parece
que según la mayoría de los manuales de cultivo de interior, se ha de
colocar el extractor en la parte superior, cerca o por encima del foco,
al objeto de "sacar" el aire caliente que este genera.
De la misma forma, se indica que el intractor que introduce aire fresco
se coloque por abajo, y si hay espacio dentro del armario, se posicionen
uno o dos pequeños ventiladores que muevan el aire. La experiencia en
Cultivo Extremo demuestra que puede no ser así. Debemos tener en cuenta
que nuestro objetivo es que "caiga" la mayor cantidad posible de Co2 sobre
las calientes plantas, mientras que mantenemos frescas (hasta cierto punto)
las macetas.
De esta forma, colocaremos el intractor (meter aire fresco) en la parte
mas alta del habitáculo de manera que bañe las plantas al caer, mientras
que el extractor, de menor importancia, se puede colocar en cualquier
lugar del armario. Un par de pequeños ventiladores son convenientes para
repartir el Co2, asi como para regular humedad y fortalecer tallos. Podemos
encender uno o los dos dependiendo de los niveles de humedad. Debemos
recordar que a partir de aproximadamente 15 dias desde que la plántula
nació podemos empezar a reducir humedad.
El cannabis no produce mas resinas por tener un suelo seco, sino una
atmósfera o ambiente general seco. Si cultivamos en habitación, posiblemente
no necesitemos más que un par de ventiladores giratorios potentes. Jugando
con la potencia y la distancia, podremos ajustar las condiciones a nuestros
propósitos. Si disponemos de una ventana, será conveniente tenerla abierta
y colocar uno de los ventiladores justo delante. En caso contrario, podemos
hacer la misma operación en la puerta del cuarto. Cultivando en terraza,
los problemas se reducen. Si la terraza es cerrada, podemos usar ventiladores
giratorios como en el caso anterior, en combinación con las ventanas.
Atencion a estas, ya que en caso de estar permanentemente abiertas, producirán
subidas repentinas de humedad relativa en el entorno, sobre todo al final
del otoño y de la primavera (en España), momentos en los que el clima
es inestable en cuanto a presión atmosférica.
Deberíamos disponer de un higrómetro con registro de máximas y mínimas
para poder controlar éste parámetro. Como siempre, podemos reducir la
subida puntual de humedad incrementando la potencia del ventilador o añadiendo
otro. En exterior, la cuestión cambia de enfoque. Obviamente, ya existen
corrientes de aire de forma natural, pero el problema surge una vez mas
con la humedad y en este caso concreto, la temperatura en verano. El aire
transporta entre otras cosas vapor de agua, con lo que nos encontramos
que la ventilación "natural" no siempre alcanza los objetivos que buscamos.
Podemos intentar bajar un poco la humedad ambiente siempre que la explotación
sea relativamente pequeña y/o vallada.
Para empezar, podemos colocar estratégicamente algunos deshumificadores.
Un sistema probado y eficiente es colocar las plantas en círculo alrededor
del deshumificador. Si el entorno es vallado o cerrado lateralmente, podemos
colocar tiras de papael secante y bolsas transpirables con gel de sílice.
Es imprescindible controlar la dirección del viento, para colocar las
tiras y el gel de forma eficaz. La fuerza y la dirección del viento Además
de todo lo anteriormente expuesto, existen otras cuestiones relacionadas
con la ventilación, En la mayoría de manuales de cultivo se expresa el
hecho de que la exposición mas o menos permanente de las plantas a corrientes
de aire directa es beneficioso para el fortalecimiento de tallos.
Esto es absolutamente cierto, pero conviene aclarar que no es el hecho
de que el aire sople lo produce el engrosamiento, sino mas bien el movimiento
que genera en la estructura general de la planta. Por un lado, según se
ha demostrado en diversos estudios científicos, el movimiento del tallo
central con respecto a la base eleva el consumo de glucosa, transformando
este exceso en celulosa.
Esto nos lleva a la conclusión de que es válido para la fase vegetativa,
pero no tanto para la floración, ya que en este estadio no nos interesa
realmente que la planta invierta recursos en producir celulosa y sí flores.
Por otra parte, una corriente de aire con la fuerza y orientación precisas
ayudaran a un desarrollo mas uniforme de la planta, debido a que la luz
consigue llegar a mas zonas al estar aquella en movimiento. En relación
con la anterior, debemos observar también la dirección del viento. Un
ventilador giratorio es válido para repartir el Co2, pero sería bueno
suplementarlo con uno o dos mas pequeños y con dirección fija al objeto
de reducir humedad y/o desplazar el calor en sitios puntuales.
En Cultivo Extremo deberemos ajustar la fuerza del aire hasta el máximo
que nuestras plantas puedan soportar sin partirse, incrementando la potencia
según se van fortaleciendo los tallos continuando así hasta la mitad del
ciclo vegetativo. A partir de ahí, y posteriormente en la floración, iremos
reduciendo la intensidad. En Resumen: - En espacios cerrados, meter aire
fresco es mas importante que sacar caliente - Corrientes de aire controladas
bajan significativamente la humedad - En exterior, poner plantas alrededor
de un deshumificador - Corrientes fuertes hasta mitad de vegetativo para
reforzar estructura - Reducción de intensidad tras la primera mitad del
vegetativo
|
|